Regimiento de Arribeños

El regimiento fue creado en 1806, luego de la primera Invasión Inglesa al Río de la Plata. En su mayoría, estaba compuesto por hombres oriundos de las provincias de Córdoba, Catamarca, La Rioja, Tucumán y residentes en Buenos Aires. Inicialmente, fue designado como Batallón de Voluntarios Urbanos o más conocido por el nombre de Batallón de Arribeños, por ser sus integrantes originarios de las provincias de “arriba”, es decir, ubicadas en el norte.

Su primer jefe fue el Coronel Francisco Medina, hasta 1807, cuando asumió la jefatura del Batallón el Coronel Juan Pío de Gana, de la provincia de Mendoza. Luego de su muerte durante los combates por la defensa de Buenos Aires, en ocasión de la segunda Invasión Inglesa, fue suplantado en primer momento por el Sarg. Mayor Idelfonso Paso, para ser luego reemplazado por el Teniente Coronel Francisco Ortiz de Ocampo.

El Batallón estaba conformado por nueve compañías (una de granaderos) de sesenta hombres cada una. Dos de estas compañías intervinieron en el combate de San Pedro, el 7 de junio de 1807, cerca de la Colonia del Sacramento, durante la segunda Invasión Inglesa. En los combates acaecidos en Buenos Aires durante la mencionada invasión, el batallón cumplió un destacado papel integrando la división izquierda. La actuación de los Arribeños es relatada por las crónicas de la época, puntualmente, por el combate librado contra el Regimiento 88, en el que logró la rendición del mismo.

Esta acción también es conocida como el Combate de la Merced, por haber desalojado al regimiento británico del convento mercedario, en donde la fuerza invasora buscó hacerse fuerte para luego recibir el hostigamiento por parte de los Arribeños, por las actuales calles Cuyo, San Martín y Perón de esta capital. En esta ocasión, el Coronel Pío de Gana recibió heridas que le produjeron la muerte y fue reemplazado en el cargo.

Luego de la asonada de Álzaga, la reorganización de los Cuerpos Urbanos, dictada por el Virrey Cisneros, dispuso que con los cuerpos existentes se formen cinco batallones. Así, dentro de este reordenamiento se otorgó al Batallón de Arribeños el Nro 3 en el orden numerado de los nuevos cuerpos.

Participó una compañía de las acciones de sofocamiento de las revueltas de Chuquisaca y la Paz, por orden del Virrey Cisneros, pero no entraron en combate y la compañía fue movilizada junto a la de otros batallones.

Luego de la Revolución de Mayo, ante la creación del Ejército patriota, el antiguo Batallón de Arribeños fue incorporado en calidad de Regimiento de Infantería Nro 3 a la par de los Regimientos de Infantería 1, 2 y 4, teniendo como primeros jefes al Coronel Domingo French y al Teniente Coronel Juan Bautista Bustos.

A fines de 1810, parte en la expedición auxiliadora al Alto Perú al mando del Coronel Francisco Balcarce. Participa de los sucesos de Córdoba que terminan con el fusilamiento de Liniers. En el Alto Perú, cruza la quebrada de Humahuaca y acampa en la localidad de Yavi; se adelanta en el asalto sobre las posiciones realistas en Cotagaita y Suipacha. En la Banda Oriental, participa del sitio a la ciudad de Montevideo, bajo las órdenes de los Coroneles Antonio Berrutti, Antonio Ramírez y José Aparicio. De manera destacada, el regimiento toma parte en este hecho hasta la rendición del último baluarte español en el Río de la Plata.

Actuó a posterior en las cuchillas uruguayas, en las campañas de Artigas, para luego volver al primer frente de batalla, es decir, al Alto Perú, sosteniendo las huestes de Rondeau y participando del drama Sipe Sipe. Tiene por guarniciones a Humahuaca, Jujuy y Tucumán y luego concurre a Buenos Aires, llamado por las luchas intestinas entre los hombres del litoral y el gobierno directorial.


Texto: Jorge González Crespo - El señor Crespo es historiador. Sus investigaciones cubren la historia fáctica argentina, la biografía y abarca también la historia militar, ya que es especialista en uniformes y militaría.

Ilustrador: Héctor Arenales Solís

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