Regimiento de Artillería de la Patria

El primer antecedente de la Artillería patriota es el Regimiento de Artillería Volante, formado luego de la Revolución de 1810, tras la proclama del 29 de mayo. Antes de esos sucesos, se contaba con un Cuerpo de Voluntarios Patriotas de la Unión, que, incorporado al Real Cuerpo de Artillería, conformaba el Regimiento de Artillería Volante.

Luego de la Revolución de Mayo, se ordenó disolver el Real Cuerpo de Artillería e incorporar sus restos al de Artillería Volante.

En marzo de 1812, se creó el Regimiento de Artillería de la Patria, con cuatro compañías del Real Cuerpo de Artillería y el Regimiento de Artillería Volante. Se conformaron así 12 compañías, repartidas en diferentes puntos del territorio, que se establecieron como baterías, compañías o escuadrones, y acompañaron las acciones de las fuerzas patriotas. Asimismo, se establecieron baterías fijas para resguardar las costas del Río Paraná, asolada por el enemigo.

En 1814, se creó el segundo batallón, reorganizando el Regimiento de Artillería, y luego, el tercer batallón junto con el Ejército de los Andes. Continuó actuando en todos los frentes de batalla y asistió a la creación de la artillería de Chile. Algunos de sus efectivos participaron en la campaña del Perú, en 1820. Luego de un tiempo, se reagruparon los restos que estaban en Buenos Aires para formar la unidad denominada “Artillería de Buenos Aires”.

El uniforme utilizado en un principio consistía en chaqueta de paño azul, pantalones del mismo color en invierno y blancos en verano, y chaqueta abotonada con una fila central de ojales largos. La tropa usaba zapatones, cubrecabeza, casco tipo Tarleton de cuero negro, y los oficiales vestían bota granadera y sombrero bicornio.

El uniforme fue variando en el tiempo y según los frentes de batalla donde intervino el Regimiento de Artillería de la Patria.

El armamento personal consistía en machete y pistola, además de una cartuchera de cuero negro.

Con motivo de la escasez de armamento, en 1812 comenzaron los ensayos para fundir piezas de artillería y obtener cañones de 8’’ y 12’’.

En este sentido, el Grl Belgrano impulsó la fabricación de armas con la creación de “La Maestranza de la Patria”, bajo la supervisión del Cnl Kaillitz, Barón de Holmberg. Más tarde, el Grl San Martín organizó la maestranza poniendo al frente del parque de artillería al Cnl Félix Regalado de la Plaza, y los talleres bajo la dirección del Cap Fray Luis Beltrán.


Texto: Jorge González Crespo - El señor Crespo es historiador. Sus investigaciones cubren la historia fáctica argentina, la biografía y abarca también la historia militar, ya que es especialista en uniformes y militaría.

Ilustrador: Héctor Arenales Solís

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